El Euro-Dólar en zona pivote a plazos largos

El Dollar Index reproduce la fase lateral de la anterior gran crisis

El pasado año publiqué en diferentes medios, (entre ellos en el diario elEconomista, donde he sido analista técnico durante más de 6 años) un potencial escenario para el Dollar Index que podría reproducir la fase lateral desarrollada entre 2008 y 2011. ¡El poder de los fractales!

¡Así ha sido! Ha reproducido en términos aritméticos la fase lateral de la anterior gran recesión y ha alcanzado prácticamente al tick el objetivo que he venido planteando en las proximidades de los 88 enteros. La amplitud del lateral es casi idéntica en términos aritméticos, con la diferencia de la variable temporal. La estructura ha necesitado consumir más tiempo en esta última ocasión para completarse.

Simplificando podemos identificar tres ondas, A-B-C, en ambas situaciones. En 2011 cuando concluyó la onda C retomó la senda alcista y el Dólar estuvo revalorizándose hasta el techo de primeros de 2017. En la actualidad es un elemento muy a tener en cuenta de cara a la futura evolución del Euro-Dólar. Mientras el Dollar Index se mantenga sobre la zona de los 88 enteros vemos bastante complicado que el Euro-Dólar pueda marcar máximos crecientes sobre los 1,25, que es lo que tiene que batir para alejar sus riesgos bajistas. Como entonces, el Dollar Index podría tomar un camino ascendente a pesar de la creencia de que la política ultraexpansiva de la Fed va a deteriorar su valor. Dada su relación inversa, tenemos dos niveles muy claros que tienen que ser rotos para que esta creencia tome cuerpo, por arriba los 1,25 dólares por euro como resistencia, y por abajo los 88 enteros como soporte en el Dollar Index.

Dollar Index

El poder de los fractales en el Euro-Dólar a plazos largos

Si ampliamos las miras en el Euro-Dólar podemos ver también el poder de los fractales en escala aritmética. En los casi últimos 40 años ha replicado dos grandes tramos alcistas, prácticamente idénticos al tick en tamaño, y dos grandes correcciones con muchas similitudes.

Los mínimos del año 2000 del Euro-Dólar surgen de proyectar la amplitud del rectángulo rojo que muestro en el chart adjunto, y los mínimos de 2017 surgen de proyectar el rectángulo rosa. La amplitud total de esta última corrección es ligeramente inferior en tamaño, pero por muy poco.

La cuestión es si ahora va a retomar la senda alcista sobre los 1,25, o hemos asistido a un simple pull back hacia la zona señalada, hacia la zona de antiguo soporte cedida que ahora está funcionando como resistencia. Pueden ver en color naranja como la zona que transita el Euro-Dólar ya fue también una zona de transito a finales de los años 90. Mientras siga dentro de este rango consideraría al Euro-Dólar sin tendencia de cara al largo plazo, consideraría que estamos en una zona pivote.

Es muy curioso como después de muchos años, entre tanta información, tanto crecimiento, recesiones, burbujas, política monetaria, fiscal, informes de valoración, ratios………  el Eurodólar ha replicado buena parte de sus movimientos, con sus particularidades, pero, ¿no me digan aquellos que no creen en el análisis técnico que no es curioso?

A corto plazo

En el más corto plazo mantiene sus opciones de reanudación alcista sobre la zona de los 1,16/1,1550, pero para confiar en algo más que un rebote sería exigente y solo si marca máximos crecientes sobre los marcados en 2018, sobre los 1,2550, confiaría en un escenario alcista sostenible de cara a próximos años. Por el contrario, ceder los 1,1550 invitaría a buscar posiciones cortas en el Euro-Dólar y no descartaría la paridad o incluso su cesión. La corrección que hizo suelo en el año 2000 supuso un retroceso del 78,2% de la serie de Fibonacci del gran tramo alcista previo. Una corrección del 78,2% del gran tramo entre los 0,82 y los 1,59 nos llevaría a prácticamente la paridad.

Lo primero que tiene que superar para alejar a corto riesgos bajistas es el entorno resistivo que presiona. Su superación abriría la puerta a una vuelta a los 1,22.

¿Lógica debilidad del Dólar?

La lógica dice que la estratosférica cantidad de dólares impresos tras el Covid-Crash hará que baje su valor y que tendrá un efecto inflacionario a corto y largo plazo, pero es muy probable que sea solo transitorio. La innovación tecnológica, la productividad y la globalización siguen ejerciendo fuerzas deflacionarias, y aún hay más.

Gran parte de la deuda creada en todo el mundo se denomina en dólares. Se pide prestado en dólares, se crean dólares de la nada, pero en algún momento esos dólares, y más, tienen que ser recomprados para pagar el principal y los intereses. Por tanto, sería como una gran posición corta en dólares a nivel mundial que en algún momento tiene que cerrarse comprando, lo que implica fortaleza del dólar y efecto deflacionario. Mientras el Dólar mantenga su condición de moneda de reserva mundial podemos hacer la siguiente asociación:  cuanta más deuda, más inflación a corto plazo, pero a su vez más deflación a largo plazo. No sé si podría considerarse como una «gran trampa de líquidez»……

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