No todo va a ser coser y cantar

Lo cierto es que cada vez quedan menos noticias buenas que descontar en los mercados. A la rápida respuesta de los Bancos Centrales tras la explosión de la pandemia se le sumó a primeros de noviembre el éxito de los ensayos con las vacunas de Pfizer, Moderna y BioNTech. Las cuentas presentadas por las empresas están superando generalmente las previsiones y desde las elecciones de EEUU se viene descontando la aprobación de un histórico plan de estímulo.

El Senado de EEUU votó el jueves a favor de iniciar el debate sobre el plan de estímulo fiscal de 1,9 billones de dólares, uno de los compromisos de Joe Biden que probablemente saldrá adelante a pesar de la dura resistencia de la oposición republicana. Este plan de estímulo, que podría haber empujado en mayor medida las cotizaciones hasta su aprobación, se ha visto empañado por la subida de rentabilidades de la deuda en la parte larga de la curva. A su son bailan los mercados en las últimas semanas.

Algo ha cambiado, pero todavía persisten los vientos de cola

Hasta ahora las bolsas ninguneaban las malas noticias. Las preocupaciones por la destrucción de empleo o el cierre de empresas, el lento ritmo de vacunación, las cifras de contagios y fallecidos, los cierres sectoriales o perimetrales parciales y la preocupación por las nuevas cepas han venido siendo ignoradas. Ignorar las malas noticias es un argumento alcista para las bolsas, pero algo ha cambiado con la entrada en escena del fantasma de inflación, lo que está infligiendo cierto castigo en las cotizaciones. Mucho se va a hablar sobre la inflación en próximos meses, pero a pesar de ello persisten los vientos de cola favorables en las bolsas.

La rentabilidad del T-Note es la referencia que los inversores monitorizan en el corto plazo ante el miedo a que el exceso de estímulos provoque una inflación que obligue a echar el freno de mano a los bancos centrales. Parece poco probable que eso suceda a medio plazo. La hoja de ruta de la Fed viene definida desde Jackson Hole, la cumbre de banqueros centrales que se celebró a finales del pasado agosto. No obstante, los inversores tendrán que aprender a convivir con un escenario creciente de rentabilidades que se ajuste a las expectativas de inflación y que podría dirigirse hacia la zona de los 2,5% en el caso del bono a 10 años, del T-Note actualmente en el 1,57%.

Yield 10 years Treasury USA
Un bache en el camino

Con todo, parece un poco ingenuo pensar que la potente reestructuración a la que estamos asistiendo en las bolsas de forma generalizada no se iba a encontrar con baches en el camino, pero a pesar de los temores, consideramos que es solo eso, un simple bache. Desde los mínimos de marzo del año pasado hasta los recientes máximos el Dow Jones Industriales se ha revalorizado aproximadamente un 76%, S&P 500 un 80%, Nasdaq 100 un 105%, Russell 2000 un 144%, el Ibex 35 un modesto 45%, el Eurostoxx 50 un 62%, el Dax 30 un 72% y el Nikkei, que vuelve a brillar con luz propia después de muchos años, un nada desdeñable 88%.

Desde Trader35 entendemos que con estas revalorizaciones bien merecen una pausa a corto plazo que está sirviendo para aliviar la sobrecompra, que sobre todo los valores tecnológicos acumulaban en Wall Street. Estamos asistiendo a un alto en el camino, y es evidente que la pólvora alcista para sostener mayores avances en próximos meses está cada vez más húmeda, pero lo acontecido en estas últimas semanas sigue encajando con una simple consolidación o corrección de orden menor del tramo alcista originado a finales de octubre desde niveles como los 26.100 puntos de Dow Jones.

No podemos subestimar la pauta de giro bajista confirmada por el Nasdaq 100 bajo los 12.760 puntos, pero consideramos probable que próximamente la presión compradora volverá a retomar el mando, máxime con la fortaleza relativa que están mostrando Dow Jones y S&P 500. Cabe destacar también la significativa resistencia a las caídas que están mostrando los índices europeos, manteniéndose en la parte alta del rango consolidativo que desarrollan en los últimos meses. Por primera vez en mucho tiempo las bolsas europeas muestran una mayor fortaleza relativa a corto plazo que Wall Street.

Una corrección proporcional a la vista en septiembre trasladaría al Nasdaq 100 a los 11.900 puntos, a la base del canal ascendente que mostramos en el chart adjunto, y que consideramos una zona de soporte y giro potencial muy importante. Mientras se mantenga sobre ese entorno, y en el peor de los casos sobre los 11.635 puntos, seguiremos considerando que las caídas encajan con un escenario de continuidad del rally originado el pasado marzo. Su cesión advertiría de una corrección ya de orden mayor.

Nasdaq 100 Semanal
Nasdaq 100 Diario
Concluyendo

A los actuales precios es más momento de mantener que de comprar, pero todavía se pueden encontrar interesantes oportunidades buscando de forma general un nuevo máximo creciente en los ascensos. Las bolsas siguen contando con vientos de cola favorables, pero no es momento de comprar con vocación de largo plazo, puesto que en próximos meses veremos probablemente precios inferiores a los actuales.

Para comprar con vocación de permanencia esperaríamos un ajuste de entre el 38,2% y el 50% de la subida originada hace prácticamente un año, que es cuestión de tiempo que tome cuerpo. No podemos descartar que estemos ya ante su origen, aunque lo consideramos poco probable. En todo caso, llegado el momento, avivará muchos temores y serán muchos los que apelen a los infiernos, pero desde mi punto de vista, nada más lejos de la realidad en términos bursátiles. Será una oportunidad inmejorable para subir a una tendencia que podría tener espectaculares subidas en próximos años. Lo siento por los “siempre bajistas”, pero una nueva fase alcista que nos transporte a 10 años vista, o por qué no 20, podría no haber hecho más que empezar. No es algo que no haya sucedido antes.