Wall Street ha iniciado el año sembrando dudas, algo que a priori debe ser visto como positivo. Ya se sabe, cuando todos los inversores son optimistas, … ¡teme!
Las fuerzas están igualadas en el corto plazo entre compradores y vendedores, pero la tendencia sigue siendo indiscutiblemente alcista a medio y largo plazo. Estamos ante una consolidación de precios, y aunque está latente la amenaza de un pequeño giro correctivo que podría provocar caídas hacia los 5.660/5.550 puntos de S&P 500, los soportes de corto plazo se mantienen en pie, y sobre todo, se mantiene abierto lo que denomino el “hueco Trump”, hueco que abrieron las bolsas estadounidenses a primeros de noviembre tras la victoria electoral de Donald Trump.
Un hueco alcista, conocido en inglés como gap, es un fenómeno en los gráficos de cotizaciones donde el valor de un activo experimenta un salto significativo al alza entre dos sesiones consecutivas, sin que se realicen transacciones en el rango de precios intermedio. Este suceso refleja un desequilibrio abrupto entre la oferta y la demanda, indicando una fuerte presión compradora.
Mientras el S&P 500 consolide sobre los 5.850 – 5.782 puntos debemos considerar, a pesar de la pérdida de momento de las últimas semanas, que el mando sigue del lado de los alcistas. Solo si este entorno de soporte cae hablaríamos de corrección, pero de momento lo más probable es que veamos nuevos máximos históricos en próximas sesiones/semanas.
La cuestión en ese caso será ver si rompe con fuerza, porque si vemos nuevos máximos timoratos, sin entusiasmo, sin fuerza, sí que esperaría una corrección de al menos un 38,2% del movimiento originado por debajo de los 5.000 puntos en el mes de abril, en concreto del movimiento originado desde los 4.953 puntos.
Si esa corrección sucede, se encenderán las alarmas y los “siemprebajistas” alertarán de todos los males habidos y por haber, pero la realidad seguirá siendo que la tendencia es nuestra amiga, y lo vería como una magnifica oportunidad para aumentar exposición confiando en la continuidad de las alzas en próximos meses y años.
Estamos ante un extraordinario mercado alcista que aún puede tener mucho recorrido por delante, que aún puede estar en sus comienzos si nos ponemos de verdad las gafas de largo plazo. Mientras no se pierdan los mínimos de agosto, los 5.119 puntos, no habrá ningún tipo de deterioro en su situación técnica. Mientras eso no suceda, no habrá paz para los bajistas y el sesgo para invertir debe seguir siendo alcista, más allá de cualquier elucubración sobre las incertidumbres que sobrevuelan el mundo económico y bursátil.
Con todo, el «hueco Trump» da soporte a corto plazo, pero incluso su pérdida no supondría nada más que un poco de vértigo para aquellos que cuestionan la fidelidad de la amistad de la tendencia a la primera de cambio. Solo sería un alto en el camino mientras no pierda los 5.400 y sobre todo los citados 5.119 puntos. Del mismo modo, no confiaría todavía en la reanudación de tendencia aunque veamos próximamente un nuevo máximo, por lo que paciencia para tomar posiciones.
A priori asistiremos a una año turbulento, pero todo apunta a que podemos seguir disfrutando de la tendencia, con sus vaivenes y sobresaltos.






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